Etiquetas

, , , ,

En la Guarida del Pensamiento nos encanta Tchaikovsky (ver artículo sobre Napoleón, Rusia y Tchaikovsky). Me suena actual, fresco y, sobre todo, me cuenta historias en cada pieza, en cada obra.

A principios de 1876 el pueblo serbio, debido a la fuerte presión fiscal a la que estaba sometido por el Imperio Otomano, se sublevó contra el gobierno Turco creando grandes revueltas. Muchos rusos se solidarizaron con sus colegas eslavos y enviaron soldados voluntarios en su ayuda. El poderoso ejercito turco derrotó a los sublevados con gran facilidad.

En junio de 1876, a Tchaikovsky su amigo Nikolái Rubinstein le pidió componer  una pieza para recaudar fondos en un concierto de beneficiencia para los voluntarios rusos heridos en la contienda; el maestro como muestra de su patriotismo, compuso y orquestó en tan sólo cinco días la “Marcha serbo-rusa” más conocida hoy en día como “Marcha Eslava”.

La obra fue presentada y estrenada en Moscú el 17 de noviembre de 1876 con una gran acogida por parte del público.

La obra utiliza dos canciones populares serbias, “Ven a mi querida ¿por qué tan triste esta mañana?” a ritmo de marcha funebre describiendo la opresión de los serbios por los turcos, seguida por una canción popular más optimista, todo ello salpicado con extractos del himno nacional zarista “Dios salve al zar”.

El resultado es esta rimbombante e preciosa marcha, que aun hoy conserva toda su popularidad.

La pieza mantiene algunas relaciones con la Obertura 1812, con la que se relaciona frecuentemente en su diseño.

Anuncios